7 oct 2010

Hiroshima y los EE.UU.



Uno de los últimos destinos de los innumerables viajes del presidente Correa fue la ciudad japonesa de Hiroshima, en la que cada 6 de agosto desde 1947, miles de personas participan en una ceremonia multiconfesional en el parque de la Paz, construido en el lugar en donde explotó la bomba atómica.

En 1996, el Memorial de la Paz (Cúpula de Gembaku), símbolo de esperanza para la paz mundial, fue declarado Patrimonio de la Humanidad. Se trata de un lugar que inspira serenidad a los hombres, curiosamente en Rafael Correa provocó un efecto inverso y reanimó su violencia contra los periodistas, a los que trató de buitres y gusanos.

Mientras, Correa elogió a los japoneses y visualizándolos como mejores socios, lamentó que Estados Unidos haya usado las bombas atómicas, pero no profundizó en las causas de tal decisión, pese a que la historia está registrada en las mejores enciclopedias disponibles, que señalan:

Los japoneses ocuparon el sur de Indochina el 23 de julio de 1941. Dos días después, Estados Unidos, Gran Bretaña y los Países Bajos congelaron los activos japoneses para impedir que Japón pudiera adquirir petróleo.

El 7 de diciembre de 1941 el gobierno japonés lanzó un ataque aéreo sobre la base naval estadounidense de Pearl Harbor, en Hawai. Después de intensos años de lucha y la rendición de Alemania, el final de la II Guerra Mundial no se avistaba.

A pesar de que la situación de Japón era desesperada a comienzos de 1945, la mayor parte del Ejército japonés se encontraba en buenas condiciones y estaba desplegado en los archipiélagos y en China. Los japoneses dieron una muestra de lo que aún podía esperarse de sus fuerzas recurriendo a las actividades de los kamikazes (en japonés, ‘viento divino’), ataques aéreos suicidas, durante los combates en la isla filipina de Luzón.

Ante la expectativa de los norteamericanos, el presidente Harry S. Truman permitió que se lanzaran las bombas atómicas; la primera cayó sobre Hiroshima el 6 de agosto, y la segunda se lanzó sobre Nagasaki tres días después. El mando supremo aliado informó que en la destruida Hiroshima, sede de una importante base militar, 129.558 personas murieron, fueron heridas o desaparecieron a causa del lanzamiento, y más de 176.987 perdieron sus hogares. Se trató de una lección contundente para un pueblo imperialista, cruel y depredador con sus vecinos.

Finalmente, Japón, que no tenía armas atómicas, anunció su rendición el 14 de agosto. La firma oficial se realizó en la bahía de Tokio a bordo del acorazado Missouri el 2 de septiembre de 1945. La delegación aliada estaba encabezada por el general MacArthur, que pasó a ser el gobernador militar del Japón ocupado.

No hay comentarios: